La respuesta completa
Los cacahuetes no son tóxicos para los perros. Se pueden ofrecer en pequeñas cantidades, siempre que estén al natural, sin cáscara, crudos o tostados en seco y sin sal.
Los cacahuetes tienen un alto contenido de grasa. Un exceso puede causar malestar digestivo y contribuir a la pancreatitis, por lo que la moderación es más importante que con los snacks bajos en grasa.
Esta página cubre únicamente los cacahuetes enteros y al natural. La mantequilla de cacahuete tiene su propia página, ya que las cremas para untar pueden contener ingredientes añadidos.
Riesgos y aspectos a tener en cuenta
- Alto contenido de grasa: malestar digestivo y posible pancreatitis si un perro come demasiados.
- Cáscaras: no forman parte de la recomendación de alimentación; pueden suponer un peligro de asfixia o causar una obstrucción intestinal.
- Los cacahuetes salados añaden sodio.
- Los cacahuetes con cobertura o sabores (por ejemplo, tostados con miel, cubiertos de chocolate o con condimentos) no son equivalentes; las coberturas pueden incluir ingredientes como chocolate, xilitol o nuez moscada.
- PetMD señala que los cacahuetes crudos entrañan un riesgo de moho (aflatoxina), que según indica se reduce al elegir cacahuetes tostados en seco y al natural vendidos para consumo humano.
¿Cuánto puede comer un perro?
Limítate a darle solo unos pocos cacahuetes, como un extra ocasional en lugar de un snack habitual.
¿Cómo debo prepararlo?
- Sin cáscara, al natural, sin sal, crudos o tostados en seco.
- PetMD no recomienda los cacahuetes hervidos.





