La respuesta completa
El queso no se considera tóxico para los perros y se usa ampliamente como premio de alto valor para el adiestramiento porque a los perros les resulta muy apetecible.
La razón por la que pertenece a la categoría 'con moderación' es la grasa, la sal y la lactosa. Muchos perros adultos digieren mal la lactosa, y un queso graso puede causar malestar estomacal a un perro o añadir una cantidad significativa de calorías.
No todos los quesos son iguales. Las opciones con menos grasa, como la mozzarella o el queso cottage natural, son las más suaves. Los quesos blandos más grasos, como el brie, son ricos en grasas saturadas y lactosa; los quesos curados duros, como el cheddar, suelen tener un alto contenido en sal y grasa; y los productos de queso procesado, como las lonchas, tienen un alto contenido en sodio. El queso azul es el único que desaconsejamos por completo, porque sus mohos pueden producir roquefortina, un compuesto que puede ser perjudicial para los perros.
El queso dentro de un plato preparado no es lo mismo que un trozo de queso solo. La pizza, las salsas de queso, los macarrones con queso y los gratinados condimentados añaden grasa, sal y, a menudo, cebolla o ajo, y esos otros ingredientes pueden ser el mayor problema. Evalúa el plato completo, no solo el queso.
¿Es bueno para los perros?
El queso aporta proteínas y calcio, pero los perros que siguen una dieta completa ya obtienen estos nutrientes.
Su principal valor práctico es como recompensa pequeña y de alto valor o como una forma de ocultar medicamentos, siempre que tu veterinario haya confirmado que es apropiado para tu perro.
Posibles beneficios
- Recompensa de muy alto valor para el adiestramiento
- Útil para esconder pastillas con la aprobación de tu veterinario
- Fácil de cortar en trozos diminutos para el adiestramiento
Riesgos y aspectos a tener en cuenta
- Alto contenido en grasa: un desencadenante conocido de pancreatitis en perros susceptibles
- Alto contenido en sal, especialmente los quesos curados y procesados
- Muchos perros adultos son intolerantes a la lactosa y presentan gases, diarrea o vómitos
- Se desaconseja el queso azul: sus mohos pueden producir roquefortina, un compuesto que puede ser perjudicial para los perros
- Los quesos con sabores pueden contener cebolla, ajo, cebollino o hierbas que no son adecuadas
¿Cuánto puede comer un perro?
Piensa en trozos del tamaño de un guisante en lugar de lonchas, y úsalo ocasionalmente en lugar de a diario.
Los perros con sobrepeso, con antecedentes de pancreatitis, enfermedades cardíacas o que necesiten dietas bajas en sodio no deben comer queso sin la aprobación del veterinario.
¿Cómo debo prepararlo?
- Elige opciones naturales, bajas en grasa y sal, como el queso cottage natural o la mozzarella, en pequeñas cantidades.
- Córtalo en trozos diminutos para el adiestramiento.
- Evita el queso azul, los quesos con sabores y cualquier cosa que contenga cebolla, ajo o cebollino.
- Introduce primero una pequeña cantidad para ver cómo tolera tu perro los lácteos.





